Me gustaría poderte bañar.
También secarte, y volverte a enjuagar
PORQUE ME GUSTAS MUCHO.♥
Un par de años después ellos se reencuentran en un café. Se ríen y hablan de muchas cosas. El la invita a su casa, ella acepta y se comen la boca en el camino. Luego de suceder lo predecible, se abrazan tirados en la cama.
Ella se siente tan feliz, que duda si confesarle que nada en sucorazón ha cambiado desde el momento en que lo conoció. Tiene miedo de desaprovechar el momento, y lo abraza mas fuerte a la vez que se forma un nudo en su garganta. Teme que todo se desvanezca de nuevo; mezcla el miedo a perderlo con la inseguridad de tenerlo realmente.
El nota el exceso de brillo en sus ojos y le pregunta si algo anda mal.
Ella le pide con voz entrecortada que le prometa que esa no sera la ultima vez que se vean. Una falsa sonrisa se escapa de sus labios en el fallido intento de contener una pequeña cantidad de lágrimas desesperadas.
El seca su rostro con las manos y le besa la frente. Le susurra aloído que se verán mil veces más. Entre infinitas caricias, rellena su cuerpo de ilusiones y esperanza.
Ella es feliz. Se conforma con el mundo pequeño de sueños que se le ha entregado. Cree que no es momento de decirle nada. Quiere disfrutarlo, explotando sus sentidos. Especula que luego tendrámucho tiempo para explicarle todo lo que siente.
Se hace tarde, y ella tiene que marchar. El la acompaña a destinotomándola de la mano. Ella siente mariposas en el estomago, del simple tacto. Se despiden y repiten que se van a extrañar.
Pasaron muchos días, y el mundo de sueños que de a ratos el le regalo yace hecho trizas en el suelo porteño. El ciclo comenzó de nuevo; y ella lloro mil veces tras mil llamadas sin respuesta.